Escribir de la luna cuando no se encuentra, es hablar del amor sin el amante, solo son palabras lo que sale de tu boca, ni la esperanza se presenta y solo te comes poco a poco el corazón.
El frió y el cigarro, a veces son tus únicos acompañantes, perderte en el mundo de la razón se vuelve tu pecado.
El pasto helado que toca tus tobillos, con miedo y con dolor, callas esas lagrimas de desesperación y abrazas con tu cuerpo a la nada.
Luego el viento roza tu cara, alborota tu cabello y te lanza a la realidad, con una mirada perdida, observas tu alrededor y con los últimos suspiros del viento te despides.
La ira perturbando tu cordura, te hace pensar en lo desconocido, imaginando fuego y colores te construyes un mundo nuevo para vivir.
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