sábado, 9 de octubre de 2010

Sobre la luna y otros miedos.

Escribir de la luna cuando no se encuentra, es hablar del amor sin el amante, solo son palabras lo que sale de tu boca, ni la esperanza se presenta y solo te comes poco a poco el corazón.


El frió y el cigarro, a veces son tus únicos acompañantes, perderte en el mundo de la razón se vuelve tu pecado.


El pasto helado que toca tus tobillos, con miedo y con dolor, callas esas lagrimas de desesperación y abrazas con tu cuerpo a la nada.


Luego el viento roza tu cara, alborota tu cabello y te lanza a la realidad, con una mirada perdida, observas tu alrededor y con los últimos suspiros del viento te despides.


La ira perturbando tu cordura, te hace pensar en lo desconocido, imaginando fuego y colores te construyes un mundo nuevo para vivir.

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