lunes, 27 de diciembre de 2010


Sigue el camino de la serpiente, custodiada por tu ego, por tu ser, misógino, y mártir, que te ahogas en el fondo del océano, que te ahogas con tu propia saliva, hasta dejar de respirar.

Buscas ese sentimiento de satisfacción y euforia, rendir culto a dioses paganos, y vomitar, el derecho de vida que aun te queda…confundido, tirado en el suelo, limpiando tu propia inmundicia.

Te levantas y te vuelves a caer, aprendes pero quieres cometer el error, el ser débil, caótico, desastroso, y un sinfín de emociones que controlan tu cuerpo, y tu mente, frágil, se deja corromper, por tu endeble orgullo.

No, dejar que tu vida se valla por una coladera
No comprendo el sentimiento que creas de depresión auto destructiva
No entiendo el vicio del que tu vida esta colgando
No veo la salida de tu laberinto
No ves más allá de lo que tus ojos te dejan ver, ciegos, blancos de la tierra que pisas
No.

No hay comentarios:

Publicar un comentario